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Enero 12, 2019

Investigadores CIGIDEN participan en estudio sobre impacto de cambio climático en costas chilenas

Se trata de un catastro ­–encargado por el Ministerio del Medio Ambiente– de todas las entidades que están bajo los 10 metros sobre el nivel del mar en Chile en los más de 15 mil kilómetros de playa.

“Los 15 mil kilómetros de costa definen el comportamiento climático de nuestro país, es decir, nuestro océano define nuestro clima, sin embargo, Chile aún no está completamente volcado hacia sus costas y eso lo ubica en una situación de riesgo”, asegura Patricio Winckler investigador CIGIDEN y académico de la U. de Valparaíso. El experto lidera, desde octubre de 2018 y que culmina en agosto de 2019, un estudio sobre vulnerabilidad frente al cambio climático de las costas chilenas, que fue financiado por el Ministerio del Medio Ambiente.

Los investigadores de cinco universidades e investigadores de los centros de COSTAR UV y CIGIDEN, realizaron un catastro de todas las entidades que están bajo los 10 metros sobre nivel del mar en Chile. Esa base de datos, cuenta Winckler, contempla 461 caletas de pescadores, 1.057 humedales, 256 campos dunares, 1.172 playas, 156 lugares con interés en biodiversidad, 1.709 elementos de equipamiento costero, 1.059 elementos de infraestructura y 477 asentamientos costeros, entre los que figuran 102 municipios costeros.

“Básicamente lo que hicimos fue evaluar la exposición de estos municipios costeros, cruzando información Censal con datos topográficos de cada uno de esos territorios, y establecimos un índice comunal de exposición que considera: infraestructura, equipamiento, actividades económicas relacionadas al turismo, playas y sistemas naturales, entre otros”, explica el ingeniero civil oceánico de a U. de Valparaíso.

Zonas en riesgo

Los resultados preliminares indican que las ciudades más expuestas al cambio climático son Talcahuano, Valparaíso, Arauco, Coronel y Puerto Saavedra. “Estas ciudades son más bajas, con más infraestructura y población asentadas en zonas costeras bajo los 10 metros sobre el nivel del mar, lo que las deja más vulnerable a fenómenos como las marejadas y tsunamis”, explica Winckler.

De acuerdo al investigador, el cambio climático en la zona costeras, se manifiesta a través de las marejadas. “Históricamente Chile está experimentando algunos cambios en el régimen de las marejadas en la zona central específicamente, pero ahora en el marco del estudio, nos hemos dado cuenta que la frecuencia y la intensidad en las marejadas ha aumentado en todo el país. Estamos viendo qué pasará en el futuro a través de modelos de predicción global”, especifica.

Erosión de las playas

Por otro lado, asegura Carolina Martínez, investigadora CIGIDEN y académica de la U. Católica, desde 2015 a la fecha se aceleró el proceso erosivo en las playas del litoral de Chile Central en particular, pero se ve ese aumento en playas desde la Región de Coquimbo a la Región de Biobío. “El impacto del oleaje extremo y de las marejadas –que son cada vez más frecuentes y más intensas – el uso no sustentable de la costas, incluyendo extracción de áridos, la construcción de viviendas y servicios turísticos, más la intervenciones sostenidas que se han realizado en humedales y cuencas de ríos costeros, son responsables de esa erosión”, advierte la geógrafa.

Por lo tanto, agrega la investigadora, existen sectores en playas en el litoral central que podrían eventualmente desaparecer, como pasó en la playa de Cartagena, en la región de Valparaíso. “Lo que hemos observado es que el ciclo de recuperación estacional de la arena costera está alterado. La estabilidad climática de cada verano permitía los procesos naturales de recuperación de la arena, sin embargo, las marejadas que hemos tenido prácticamente todo el año, impiden que los campos dunares y el sedimentos de los ríos aumenten la arena en nuestro litoral, aumentando la erosión y la disminución paulatina de ella”, advierte Carolina Martínez.