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Diciembre 17, 2018

Taller escolar abordó lúdicamente la recuperación post desastre en la ciudad

La actividad realizada por la postdoctorado de CIGIDEN, Diana Contreras, en el Museo Benjamín Vicuña Mackenna, es un proyecto colaborativo entre el área educativa del museo y el Proyecto EXPLORA CONICYT RM Sur Oriente, que busca estimular la reflexión y participación ciudadana de jóvenes.

Motivar la  conciencia crítica en estudiantes respecto a su entorno urbano fue una de las motivaciones que dio origen a los “Laboratorios Juveniles”, espacios de reflexión y participación que, se desarrollan desde 2013 en el Museo Benjamín Vicuña Mackenna. Los alumnos del colegio El Almendral, de la comuna de La Florida, fueron los protagonistas de talleres que abordaron la recuperación post desastres de las ciudades a través de juegos, charlas y talleres prácticos.

La postdoctorado de CIGIDEN, Diana Contreras –arquitecta especializada en evaluación de riesgos, prevención de desastres y  planeación de gestión urbana–, fue quien diseñó el taller Recuperación post desastre en la ciudad. La idea de esta metodología, que por primera vez se probó con estudiantes, cuenta Diana, es que a través del juego los niños y jóvenes puedan reconocer e incorporar las cuatro fases de la recuperación post desastre: emergencia, recuperación temprana, recuperación y desarrollo.

“Como investigadora es relevante motivar el rol activo que pueden tener los jóvenes frente a las emergencias. Siempre un ciudadano informado y preparado frente a los desastres, podrá incidir de mejor manera en su entorno urbano antes, durante y después de una emergencia”, explica Diana Contreras, quién junto a la colaboración de la postdoctorado Cristina Vizconti de CIGIDEN, realizaron los talleres en el Museo Benjamín Vicuña.

El museo hacia fuera

“Hemos trabajado junto al proyecto Explora diversos temas en relación a la participación ciudadana y cómo nos relacionamos con nuestro entorno urbano. Quisimos enfocarnos este año en desastres y el impacto que pueden generar en la ciudad, así es como establecimos el vínculo con CIGIDEN”, explica Natalia González Montaner, encargada del área de educación del museo MBVM.

Desde la Dibam se ha impulsado un rol museístico abocado a la comunidad, a ser espacios que además de albergar patrimonio, también reflexionen sobre problemas del presente, con iniciativas y metodologías participativas. Es en este contexto donde el departamento de educación del Museo MBVM se abre a la ciudadanía y en especial a los más jóvenes.

“Para el museo lo fundamental del trabajo con estudiantes, es que puedan ver en el legado urbano de Benjamín Vicuña Mackenna, las ideas transformadoras de un ciudadano activo y comprometido con su entorno y así poder despertar en los y las jóvenes iniciativas que generen cambios en su colegio o barrio. Queremos incitarlos a imaginar cambios urbanos colaborativos, desde un mural hasta iniciativas urbanas más complejas”, asegura Natalia González.