Representantes municipales de Macul y de diversas comunas de la Región Metropolitana participaron en una jornada solicitada por el municipio, orientada a comprender la prevención como una tarea anticipatoria y compartida.
El Centro de Investigación Interdisciplinaria en Riesgo, Resiliencia y Recuperación ante Desastres (Cigiden R+) realizó, junto a la Municipalidad de Macul, una Jornada de Sensibilización en Gestión del Riesgo de Desastres (GRD) el miércoles 7 de octubre de 2026. La actividad, solicitada por la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres del municipio, reunió a representantes municipales de Macul y de comunas colindantes con un objetivo preciso: instalar la idea de que la reducción del riesgo se construye antes de que ocurra una emergencia y no después, cuando ya hay daños que lamentar.
Una jornada pedida por el propio municipio
La Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres de Macul pidió a Cigiden R+ un breve taller para que distintos actores municipales comprendieran qué es la GRD y cuál es su importancia. Este es el enfoque que busca reducir y prevenir las condiciones de riesgo antes de que se materialicen en una emergencia, en lugar de limitarse a administrar sus consecuencias.
La apertura del encuentro estuvo a cargo de Laura Ramajo, Encargada de Transferencias de Cigiden R+, y el eje de la mañana fue la presentación de la investigadora Katherine Campos, titulada “Los desastres no son naturales: ¿qué son y qué pueden hacer los municipios?”, un enunciado que por sí solo plantea la pregunta de fondo de la jornada. A la exposición le siguió un plenario donde las y los asistentes entablaron un debate con nuestras sobre las temáticas específicas que afectan a sus territorios.
De gestionar el desastre a gestionar el riesgo
El punto de partida de la presentación fue un cambio conceptual que hoy orienta el trabajo en este campo. Katherine Campos, investigadora de Cigiden R+, lo describió como una transformación en la manera de entender el problema. “Hoy día tenemos un cambio en el paradigma, ya que hemos pasado de la gestión de desastres a la gestión del riesgo de desastres, es decir, hacer trabajo de prevención, un trabajo más bien anticipatorio”, señaló. En términos simples, el foco deja de estar únicamente en responder cuando el daño ya ocurrió y se traslada a actuar antes, para reducir el riesgo antes de que se materialice.
Sin embargo, advirtió Campos, ese giro todavía no es compartido por todos, ya que “a veces, este cambio de paradigma no se ha comprendido por todos los actores que están involucrados en este trabajo”. De ahí el sentido de la actividad en Macul, cuyo público fue el conjunto de las direcciones municipales y no solo la unidad especializada. Instancias como esta, explicó, “nos permiten colaborar con el trabajo que hacen los municipios y ayudar a masificar esta visión de que hoy día la gestión del riesgo de desastre es un trabajo que nos involucra a todas y todos de una u otra forma”.
Una red de comunas para un territorio compartido
La convocatoria no se limitó a Macul. Robert Díaz, Director de Gestión del Riesgo de Desastres (GRD) en Macul, explicó que el municipio invitó a sus directores y que, además, “hemos tenido la llegada de directores colindantes a nuestra comuna como Ñuñoa, San Joaquín, La Florida y La Reina”. Díaz agradeció el trabajo conjunto con Cigiden R+ en torno a la sensibilización y calificó la jornada como una oportunidad que “va a ser relevante para nosotros”. La presencia de equipos de al menos cuatro comunas de la Región Metropolitana da cuenta de que la preparación frente a los desastres también se construye entre vecinos.
Desde Ñuñoa, Carlos Alvarado, de la Dirección de Gestión del Riesgo Desastres de la Municipalidad de Ñuñoa, puso el acento en el aporte del centro como ente investigador. “Son muchas las fuentes de información y de apoyo que tienen los municipios para realizar su gestión dentro de su territorio”, afirmó. A su juicio, estos encuentros tienen un doble valor. Por una parte, permiten recibir esa información; por otra, ver cómo las comunas vecinas “se están articulando en las actividades de gestión de riesgo de desastres, no solo en el ámbito particular de cada comuna, sino también en el apoyo que pueden tener en un momento determinado para el empleo de los recursos en forma escalonada”. Y concluyó que, “sin duda, son actividades importantes y si están al alero de Cigiden R+, lógicamente que toman un valor especial”.
La jornada de Macul reúne así tres elementos que fortalecen la gestión del riesgo en el nivel local: conocimiento generado por la investigación puesto a disposición de quienes toman decisiones en el territorio, un lenguaje común entre las distintas unidades municipales y redes de cooperación entre comunas que comparten un mismo entorno. Al acercar la ciencia a las direcciones municipales, Cigiden R+, centro que reúne distintas disciplinas en el estudio del riesgo, la resiliencia y la recuperación ante desastres, contribuye a que la prevención deje de ser tarea exclusiva de especialistas y se consolide como una responsabilidad compartida, como plantea el enfoque que hoy orienta la gestión del riesgo de desastres.