Latinoamérica y el Caribe es una potencia global de diversidad natural y cultural, al mismo tiempo, lidera índices de desarrollo desigual, con impactos en pobreza y degradación de la naturaleza. Considerando el aporte marginal que hace a la generación de gases invernadero, la crisis climática afecta desproporcionadamente a la región impactando mayoritariamente a la población más vulnerable y sus formas de vidas. Dentro de este grupo “sobresalen” las mujeres.
Por otro lado, a pesar de que la conservación de la naturaleza es un instrumento de gran eficiencia y efectividad para mitigar y adaptarse al cambio climático, en Latinoamérica y el Caribe es una oportunidad que todavía espera su turno. De la misma forma, a pesar de que el aporte de las mujeres a la economía y cultura resulta crucial para el bienestar social de la región, su completa integración a la toma de decisiones y gestión de procesos de adaptación y mitigación al cambio climático, presenta aún brechas significativas.
En consecuencia, nuestra región puede aprovechar las ventajas estratégicas de su gran patrimonio natural y cultural, y revertir el uso desproporcionado de la naturaleza, que amenaza su capacidad de renovación para brindar bienestar a su población. Una herramienta clave en este proceso, es el diseño y conducción de instancias de colaboración, con acciones pertinentes y oportunas que permitan abordar la crisis climática –exacerbada por la pérdida de biodiversidad–, la inequidad social y de género, que subyacen a las prácticas económicas, culturales y políticas en toda Latinoamérica y el Caribe.
Las propuestas de cambio deben ser abordadas de manera coherente e integrada, por ello, estas instancias de colaboración pensadas junto a quienes habitan los territorios, puede ser una vía para perfeccionar las políticas que regulan el uso del suelo, el manejo de los recursos hídricos y pesqueros, y la agricultura, para reducir el uso de sustancias contaminantes o promover la planificación de los espacios urbanos y rurales, entre otros. Resulta un imperativo ético y práctico, promover estos cambios a través de las acciones que recogen la experiencia PRESENTACIÓN 4 y las diversas formas de conocimiento, dando espacio a aquellos que resultan impactados de manera más aguda, por la crisis social, respondiendo a la urgencia de los mandatos globales de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Convenio de Cambio Climático, o el Convenio de Diversidad Biológica.
En esta serie de policy brief, presentamos el trabajo regional integrador de tres pilares clave relacionados con la crisis ambiental que enfrentamos: cambio climático, biodiversidad y conocimiento con enfoque de género; “La Iniciativa Latinoamericana y del Caribe: biodiversidad, género y conocimiento”, de la que forman parte más de 20 instituciones académicas, centros de investigación y organizaciones interdisciplinarias, reunió la experiencia y conocimiento existente en la región para proponer, diseñar, y conectar esfuerzos que permitan avanzar y sobre todo acelerar el desarrollo de acciones estratégicas y concretas, que vayan en beneficio de nuestras sociedades.
El presente documento prioriza ámbitos de acción, basado en el conocimiento, la investigación científica y la experiencia de dichas instituciones, de las comunidades y de los gobiernos locales o centrales, considerando visiones y anhelos, revelando las mejores prácticas y los beneficios de gobernanzas locales para la adaptación y mitigación ante los efectos de cambio climático. El texto reúne estas visiones y experiencias en documentos de síntesis temáticos: conocimiento y ciencias en Latinoamérica y el Caribe; conservación marina de la mano de mujeres; conservación de ecosistemas terrestres e importancia de las mujeres en las tareas de uso sostenible de los recursos; importancia de los ecosistemas acuáticos y el agua, planificación de las ciudades en la región; y una mirada territorial, social y femenina para enfrentar adecuadamente los desastres de origen natural. Cada una de estas propuestas en particular, y todas en su conjunto representan nuevas formas de relacionamiento en la región, con sus sistemas socioecológicos, donde la contribución de la naturaleza, sus mujeres y el conocimiento, se hace patente a través de propuestas de acciones concretas, posicionadas en territorios específicos.