Chile ha aprendido algunas de sus lecciones más duras a través de los desastres. Nuestro país enfrenta múltiples amenazas, como terremotos, tsunamis, inundaciones, aluviones e incendios, que se desencadenan y expresan de forma distinta en cada territorio. Sin embargo, un desastre no es solo un fenómeno físico. Ocurre cuando un fenómeno de este tipo se encuentra con ciudades, infraestructuras, comunidades e instituciones que tienen vulnerabilidades y capacidades insuficientes para responder y recuperarse. Por eso, un desastre es también una crisis social, un desafío de planificación urbana y una historia de vulnerabilidad acumulada.
Este año 2026 nos ha recordado de forma dolorosa la urgencia de esta mirada. Las intensas inundaciones que han golpeado tanto al norte como al centro-sur del país, sumadas a los destructivos aluviones en Coquimbo y Tocopilla, han evidenciado cuán expuestas están nuestras viviendas, nuestra infraestructura y nuestra vida cotidiana a amenazas que conocemos, en territorios con altos niveles de exposición y vulnerabilidad. Estos eventos nos exigen actuar con urgencia, no solo reduciendo el riesgo y preparándonos antes de que ocurran, sino también fortaleciendo nuestra capacidad de recuperación. Recuperarse no es solo reconstruir: es mejorar las condiciones de vida de las comunidades, la funcionalidad de las edificaciones y la infraestructura, y la habitabilidad de los territorios, haciendo de ese proceso una oportunidad para desarrollar capacidades de adaptación que reduzcan los impactos de eventos que sabemos volverán a ocurrir.
Enfrentar este desafío requiere el trabajo conjunto de distintos actores. Los equipos del Estado deben responder de forma inmediata ante las emergencias; los organismos sectoriales tienen el mandato de planificar, regular e invertir para reducir el riesgo; y la academia aporta el rigor técnico y metodológico para que esas decisiones se basen en evidencia. En este contexto, nace el Centro de Investigación Interdisciplinaria en Riesgo, Resiliencia y Recuperación ante Desastres (Cigiden R+), para poner la investigación interdisciplinaria al servicio de ese esfuerzo común, bajo una convicción compartida: los desastres no son naturales y, por lo tanto, sus consecuencias pueden y deben reducirse.
Cigiden R+ es un Centro de Interés Nacional financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) que da continuidad a más de diez años de trayectoria de CIGIDEN, construyendo un ecosistema de investigación interdisciplinaria. La “R+” marca el inicio de esta nueva etapa y amplía la mirada desde el riesgo hacia la resiliencia y la recuperación, en un contexto donde el cambio climático modifica amenazas como inundaciones, aluviones e incendios, la rápida urbanización aumenta la exposición y la vulnerabilidad, y una nueva institucionalidad redefine la gestión del riesgo en el país. Buscamos, además, fortalecer la conexión entre la investigación y las necesidades reales del territorio.
El quehacer científico de Cigiden R+ se organiza en cinco líneas interconectadas. Amenazas, Infraestructuras, Territorios y Sociedad generan conocimiento disciplinar sobre los componentes clave del riesgo, mientras que la línea Desafíos busca integrarlas y definir, junto a las instituciones públicas, las preguntas que orientan nuestra investigación. En ellas participan más de 50 investigadoras e investigadores procedentes de ingeniería, ciencias de la Tierra, oceanografía, arquitectura, planificación urbana y ciencias sociales. Esta diversidad disciplinaria nos permite transformar la investigación aplicada en herramientas tangibles: plataformas tecnológicas de monitoreo y alerta temprana, modelos de evaluación multirriesgo, metodologías para la recuperación resiliente e instrumentos de incidencia en políticas públicas.
Para lograr un impacto público real, nuestro modelo de trabajo articula una red de seis universidades asociadas (Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad Técnica Federico Santa María, Universidad Andrés Bello, Universidad Católica del Norte, Universidad de Valparaíso y Universidad de Concepción) con cuatro Instituciones de Interés Nacional: el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), el Ministerio de Obras Públicas (MOP), el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y el Ministerio de Desarrollo Social y Familia (MDSyF).
Esta colaboración ha comenzado a materializarse desde la propia fase de instalación del Centro. Un hito fundamental fue la realización de un taller de trabajo conjunto con SENAPRED, que permitió identificar desafíos prioritarios y oportunidades concretas de colaboración entre sus equipos y las distintas líneas de investigación de Cigiden R+. Posteriormente, realizamos un ejercicio similar con equipos del MINVU. Estas instancias reflejan un principio central de nuestra forma de trabajo: la investigación con impacto nace de necesidades y preguntas reales. Por eso, las instituciones públicas no son solo receptoras del conocimiento que generamos, sino actores fundamentales en la definición de esas preguntas y en la construcción conjunta de soluciones. De esta manera, buscamos contribuir a que las decisiones y las políticas públicas cuenten con evidencia científica rigurosa y oportuna.
En esa misma línea, la reciente ceremonia de presentación oficial de Cigiden R+ reunió a autoridades nacionales, instituciones públicas, academia y sociedad civil. Más que marcar formalmente el inicio de esta nueva etapa, el lanzamiento permitió reafirmar el propósito y la forma de trabajo que queremos impulsar: una investigación de excelencia estrechamente conectada con las necesidades del país y del continente, construida a través de la colaboración entre ciencia, instituciones y territorio.
Nuestro compromiso tampoco se agota en nuestras fronteras. Tras los devastadores terremotos que afectaron a Venezuela y Colombia, equipos de investigación de Cigiden R+ viajaron a apoyar en terreno con análisis técnico estructural y evaluación de viviendas. Esta experiencia muestra que el conocimiento y el rigor técnico desarrollados en Chile, especialmente en materia sísmica, pueden contribuir de forma significativa al desarrollo y la seguridad de toda la región. Con esta mirada, Cigiden R+ busca consolidarse como un actor de referencia en Chile y América Latina en la investigación integrada del riesgo.
Nuestro desafío es claro: que la investigación de excelencia se traduzca en mejores decisiones, mayores capacidades y territorios más resilientes. Queremos contribuir a reducir el riesgo antes de que los desastres ocurran, fortalecer la capacidad de respuesta y acompañar procesos de recuperación que permitan construir mejor hacia el futuro. Porque, finalmente, detrás de cada modelo, herramienta o política pública hay comunidades y personas. Ese es el propósito que orienta nuestro trabajo: investigamos para proteger vidas.