El encuentro busca trazar una hoja de ruta al 2030 enfocada en fortalecer la resiliencia urbana, la gobernanza institucional y la toma de decisiones informada ante emergencias y los efectos del cambio climático.
El miércoles 9 de septiembre, investigadores e investigadoras de Cigiden R+ y profesionales de distintas divisiones del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) se reunieron para identificar de manera conjunta productos concretos de transferencia tecnológica y de conocimiento, orientados a co-diseñar herramientas científico-técnicas aplicables a la planificación territorial y habitacional. La jornada, realizada bajo el nombre de “Taller de Co-producción: Identificación de Productos de Transferencia”, fue la segunda de una serie de instancias que el centro desarrolla con sus Instituciones de Interés Nacional para conectar la investigación avanzada con las brechas críticas del Estado.
Tres ejes para llevar la evidencia científica a la política habitacional
El taller se organizó en torno a tres temáticas. La primera abordó la resiliencia ante desastres, el cambio climático y la política habitacional, con el propósito de definir criterios que permitan incorporar de manera más sistemática las amenazas actuales y futuras, la vulnerabilidad de las comunidades y la exposición de viviendas y barrios, es decir, cuánto de lo construido y habitado se ubica en el camino de un peligro, en los programas e instrumentos del ministerio. La segunda se centró en herramientas, metodologías y productos para la toma de decisiones, como sistemas de información, plataformas, indicadores y modelos de análisis que ayuden a anticipar riesgos y priorizar intervenciones con base en evidencia. La tercera exploró la gobernanza y el desarrollo de capacidades para la gestión del riesgo de desastres, mediante metodologías participativas que incorporen el conocimiento de comunidades y actores locales y mejoren la coordinación entre el MINVU, los gobiernos regionales, los municipios y la academia.
La dinámica combinó mesas paralelas, en las que el ministerio expuso sus avances y desafíos y los investigadores presentaron sus posibles aportes y limitaciones, con una etapa de priorización y una plenaria final. Cada grupo debatió viabilidad, plazos y recursos bajo la lógica de producto, plazo y condición necesaria. El proceso apunta a cuatro entregables: un Informe de Diagnóstico Integrado, un Ranking Unificado de Productos de Transferencia según impacto y factibilidad, una Hoja de Ruta Operativa con responsables, hitos y fuentes de datos, y un Acta de Acuerdos y Mecanismos de Seguimiento.
“La gracia de este tipo de trabajo es que no solamente queremos aportar con productos una vez que nosotros ya hicimos nuestra investigación, sino que de este trabajo colaborativo surgen preguntas de investigación para que nosotros como centro las podamos también tomar dentro de este proceso y no al final como un producto, como un resultado de nuestro proceso individual”, afirmó la directora de Cigiden R+, Rosita Jünemann, quien destacó la presencia de múltiples divisiones del ministerio y sostuvo que las necesidades identificadas son, en el fondo, necesidades del país.
Co-creación entre equipos técnicos e investigadores
El Director Alterno de Cigiden R+, Jorge León, explicó que el taller se enmarca en la colaboración con las instituciones nacionales de interés del centro y que busca levantar desde ellas aquellos aspectos en que las capacidades de Cigiden R+ pueden contribuir mejor. “Lo que hacemos aquí básicamente es una metodología de co-creación dinámica donde ponemos en contacto en trabajo colaborativo a los equipos técnicos de estas instituciones, en este caso el MINVU, con los científicos e investigadores de Cigiden R+”, señaló.
El encuentro tampoco parte de cero. Ambas instituciones han colaborado en una herramienta computacional para la revisión sistemática de proyectos de edificación, en la integración de la gestión del riesgo en la planificación urbana, que ha incluido la actualización y transferencia del Atlas del Riesgo de Desastre, y en la incorporación de criterios de riesgo en la reconstrucción mediante el Estudio Fundado de Riesgo. A ello se suma el proyecto Urban Wet-Lab con la SEREMI MINVU de Atacama, sobre conservación de humedales costeros como infraestructura socioecológica para fortalecer la resiliencia urbana y territorial.
Desde el ministerio, la valoración fue transversal. “Para MINVU es muy importante, por primera vez, haber reunido profesionales de las distintas divisiones del ministerio a conversar sobre la reducción de riesgos de desastre, a relevar sus dolores acerca de la temática”, sostuvo Gonzalo Ormeño, encargado subrogante de la Comisión Asesora para la Reducción del Riesgo de Desastres y Reconstrucción del MINVU, quien puso el acento en “la elaboración del plan de trabajo que vamos a tener con Cigiden R+ no solamente este año, sino con los años que nos permitan poder seguir colaborando y abordar productos que sean pertinentes para la institución, pero también que nos permitan fortalecer el trabajo con las comunidades afectadas por los desastres”.
En la misma línea, Ana Alcayaga, del Centro de Formación, Diálogo y Participación del Ministerio de Vivienda, valoró que en esta colaboración se sumaran otros actores y otros ministerios, y que el centro quisiera “bajar desde lo teórico, desde la academia –siempre digo esto– a la práctica, a la gente, a la ciudadanía, a las comunidades que necesitan realmente este conocimiento”.
De SENAPRED al MINVU: una hoja de ruta en construcción
El taller con el MINVU sigue a la primera instancia de esta serie, realizada el 1 de julio con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED). Las mesas abordaron mapas de riesgo y amenaza, gobernanza, datos e institucionalidad del sistema nacional de gestión del riesgo, y memoria, educación y divulgación. Entre las propuestas figuran un manual para validar mapas de amenaza elaborados por universidades o el sector privado, una plataforma de métricas bajo el Marco de Sendai y kits educativos regionalizados para talleres escolares. Más información sobre esa jornada.
Laura Ramajo, Encargada de Transferencias de Cigiden R+, explicó que SENAPRED evalúa actualmente el informe de sistematización del taller para ajustar los productos y conformar los equipos de trabajo. “La meta es constituir durante octubre los equipos de trabajo mixtos (CIGIDEN y SENAPRED), designar a sus coordinadores y trazar la hoja de ruta para el desarrollo e implementación de estos contenidos, los cuales serán codiseñados y coconstruidos”, señaló Ramajo, quien precisó que algunos productos son de corto plazo y podrían comenzar a generarse el próximo año, mientras otros, por requerir mayor trabajo y financiamiento, se proyectan con miras al período 2029-2030. En el caso de SENAPRED, el trabajo directo de codiseño podría iniciarse en noviembre.
El taller del MINVU persigue el mismo objetivo y se encuentra en proceso de sistematización. León consignó que pronto se realizarán los dos talleres restantes con el Ministerio de Desarrollo Social y Familia y con el Ministerio de Obras Públicas, ambas Instituciones de Interés Nacional.
El proceso apunta a que el conocimiento científico llegue a los instrumentos que definen dónde y cómo se planifica, se construye y se reconstruye. Al incorporar variables de riesgo y resiliencia en el diagnóstico, la planificación, la inversión y la gestión territorial, y al fortalecer las capacidades de municipios y comunidades, el trabajo conjunto busca reducir la exposición de viviendas y barrios ante amenazas presentes y futuras y respaldar decisiones públicas basadas en evidencia.